El poema con quien Ella sueña

I.

Me niego a creer

que soy este cuerpo

de límites definidos…

Esta imagen

destrozada en los espejos

palabras rotas

injurias descriptivas.

Cuando soy felicidad

elevada a una potencia extraña

desconocida

puedo ser lluvia

voz latiendo

Piel sin horizontes

reflejo en el agua

barco de papel

palabras en una lengua ignota.

Es verdad que mi cuerpo

queda momentáneamente

atrapado en los espejos

he ahí donde no me reconozco

donde no alcanzo a ser

donde el encierro

me desdibuja y asfixia.

Yo, que siempre en fuga,

no me canso de transitar

los caminos imposibles

puedo quedarme en silencio

y escuchar mi voz desafinada, enmohecida,

esa voz que busca respuestas

en las palabras desahuciadas

Imperfectas

Coléricas

en los lugares comunes despreciados;

el lenguaje me limita

y vuelvo al mismo punto:

salgo de estos límites absurdos

soy Ventana

Puerta

Tierra

un Viento convulso

y ese horizonte que se pierde

que no tiene término posible

por ahora…

II.

Me despierto

a la realidad

de las incertidumbres,

del trabajo alienante.

Me despierto

a esta otra realidad

donde el cuerpo querido

tan querido por mí

no se encuentra en el andén

del día y la hora acordados…

Hoy, el cielo es rabiosamente azul,

yo vibro intensamente

bajo este sol caleidoscópico

creyendo que una parte de esta Vida

es descubrir cuánto

se puede amar a un fantasma

que se traslada

en un avión imaginario

a través de un cielo imposible.

A pesar de mí,

en este cuerpo se contiene

un maravilloso presente

que restablece La Vida

en un solo tiempo

pasadopresentefuturo.

Mi opción real

es ser unamujer atemporal

trascendente, intangible…

tres mujeres que buscan dialécticamente

concretarse en una sola.

Aquí y ahora

Soy ésta que prefiere ser intento de poema

al intento a veces imposible de Escribirlo.

III.

¿Tiene sentido la vida

que se toma por asalto?

Cuando mis letras

son tan pequeñas

que toman palabras prestadas

a esa otra

tan niña

tan cristalina

que no cesa de reflejarse en el agua

que se abisma

en la boca del espejo

instalándose apenas

en su nuevo cuerpo.

Se pregunta

si habrán valido

tantos desencuentros

para llegar aquí

al punto de la historia

donde Ella es alegría

Placer

Cuerpo

Asonancia

Agua derramada

Labios mordidos suavemente.

Me pregunto

si esto que me rebasa tiene sentido,

si hace falta algo a esta mujer

que une sus fragmentos…

Me pregunto si este proyecto

es el mismo

de hace tantos años

o si soy del todo

una farsante

que se alegra.

Cuando se hacen el día

y la noche,

cuando el jugo

de las frutas

escurre entre mi boca

cuando desnuda

el placer me recorre

y me envuelve tibiamente

y todo se vuelca a ese lugar,

de donde me he desprendido,

de donde soy,

originalmente

IV.

Basta de sabotearme

de escindirme.

Basta del vértigo que seduce

ante los abismos

basta de este ego que es tan fugaz

y que después de diez tragos

no me sabe a nada…

Por ahora sólo hay presente

y casi puedo adivinar el futuro.

Basta de la culpa y el engaño

basta del miedo a La que vive

a pesar de hecatombes y diluvios

Basta de esta violencia

que se me va a la yugular…

que secuestra mis órganos vitales.

Basta, de que el pasado me dé

el tiro de gracia:

que pueda yo mirarle de frente

y regresarle cada bala

cada cuchillada.

Basta de vomitar palabras

para que luego

con espejos destrozados

llore entre las sombras

del abandono.

Mi realidad es esta:

la dulzura de saberme acompañada.

Mi realidad es todo lugar común

tan ciertamente colocado,

cada ladrillo, cada metáfora

todo cielo y toda espiga.

Mi realidad no me escinde

soy una individualidad

que se vive con una comunidad.

Basta de sentirme aislada

de enmudecer

basta de obedecer tan dócilmente

a ese destino

que no es otra cosa

más que un vulgar engaño.

Las palabras y las ideas

rompen la barrera

del tiempo y del espacio

condensándose

en esta libertad:

Que he sido vengada ya

en las liberaciones de muchas otras,

desde antes, y en un futuro

que aún está por cumplirse.

V.

Me dicen

de una enfermedad crónica

sin embargo

no creo en ese viejo mito

de autodestrucción

que convierte nuestro cuerpo

en una bomba de tiempo.

Creo en el cuerpo libre

y en cuanta falta hace

apropiarnos de él

hasta la última

y más pequeña célula.

Es verdad

que ese viejo hábito de la negligencia

niega este cuerpo contradictorio

que a pesar de todo

a profundidades insospechadas

hace emerger el deseo,

la sed de una libertad

que se emancipa contra todo

y contra todos.

Personalmente

no creo en los diagnósticos

que desahucian

y nos dicen

que hemos de quedar ciegos.

Y está oscuridad, que en su reverso

Luz (pese a todo)

Dialéctica en principio,

es ya, la negación a la muerte.

Este cielo que es azul para mí

y es terrible para otros

es un cielo que no es eterno;

que puede volver a ser nítido

en el aire de su transparencia,

en un tiempo que no sea eterno e inmutable:

niego toda imposición

y a partir de esta, ya no seré la misma.

VI.

Hubo una vez una Casa,

hecha de bloques de granito

y de una sola pieza, en ella

La Niña dibuja una puerta

y una ventana

las abre

rompiendo

la barrera

del tiempo y del espacio

al salir puede al fin

proferir las palabras rotas

destrozadas

en el tumulto de la violencia.

Aquella casa oscura

ha dejado de ser una prisión

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